3 cosas que no sabías del Coaching

Coaching

El nacimiento del coaching comenzó a moldearse en la antigua Grecia hace miles de años, no es una actividad que se esté desarrollando hace poco. Fue nada menos que Sócrates, filósofo clásico ateniense, que usaba la técnica del diálogo para llegar al conocimiento con sus alumnos.

El término usado por el filósofo para referirse a esta práctica fue “Mayéutica”, que en griego significa Partera, ya que hace semejanza al nacimiento o a dar a luz, no a un niño, si no que a lo que ha permanecido oculto, en este caso el conocimiento interno.

Coaching es un proceso sistemático que facilita el autoconocimiento, el aprendizaje continuo y promueve cambios cognitivos, emocionales y conductuales que expanden la capacidad de acción en función del logro de las metas propuestas en las personas. En todo proceso de coaching participan dos personas: coach y el coachee. El Coach: es el facilitador que acompaña al coachee en su aprendizaje. El Coachee: es la persona que recibe ayuda de un coach.

“Coach” es un anglicismo que significa entrenar y es precisamente lo que representa en su accionar profesional. El coach es quien te entrena y acompaña para conseguir un objetivo y optimiza tus propios recursos.

Nuevamente el concepto de coaching surge en los años 70, cuando un coach deportivo, Timothy Gallwey, actual escritor de una serie de libros para la excelencia profesional, descubrió que el peor enemigo de las personas es su propia mente, por lo tanto, los límites estarían condicionados por ellos mismo y es necesario eliminar todo tipos de obstáculos mentales para llegar a las metas y obtener un mayor rendimiento. Todo esto repercutió enormemente en la forma en que percibíamos los desarrollos personales y el uso de este método mostró excelentes resultados por lo que surgen así escuelas deportivas bajo la licencia de su obra. En Europa se crean 2 escuelas a cargo de Sir John Whitmore quien jugó un rol fundamental ya que adapto el procedimiento a las empresas inglesas dando origen al coaching empresarial y generando los primeros lineamientos del coaching personal.

Quien implementó derechamente la práctica del coach personal, fue Thomas J. Leonard un norteamericano mundialmente respetado por ser el creador del coach moderno quien implementó la escuela de coaching. Principalmente fusionó aspectos, psicológicos, empresariales, filosóficos, deportivos y espirituales para crear un proceso adecuado que apoyara a las personas a lograr sus metas.

Un asunto de competencias

Preparar a una persona es un trabajo tan arduo como el de un entrenador deportivo, ya que debe contar con la voluntad del alumno al cien por ciento para que el autoconocimiento permita sacar las competencias y potenciarlas.

Los más exitosos deportistas sin excepción tienen un entrenador a su lado que son base fundamental de sus buenos rendimientos. Ser competente tiene mucho que ver con saber en qué ser competente y aprender a usar esas competencias de forma adecuada. Trabajar en un equipo donde lo prioritario también sea el bien común, que dará el pie al “objetivo común”.

La terapia y el coaching

Ambos conceptos suelen erróneamente considerarse similares pero en términos claros no son lo mismo, la terapia es para quienes poseen una dificultad personal que deben sanear y es claro que deben seguir una regla clara para mejorar. Sin embargo, un coach a diferencia de lo anterior, trabaja con personas sanas, con mediana dificultad y múltiples recursos sin necesidad de establecer patrones o reglas de conducta ya que el trasfondo del coaching es ser un guía para el logro de objetivos.

Coaching, Consultoria y Mentoring

Coaches y consultores usan métodos diferentes. El coaching como ya se detalló busca encontrar soluciones propias a través de preguntas que se efectúan continuamente y acompaña en el proceso al involucrado. En cambio la consultoría consiste en dar consejos que ayudan a solucionar un conflicto particular dejando en tus manos la aplicación de la solución.

El mentor es generalmente una persona mayor, más experimentada que te sirve de guía y aconseja. Es una relación jerárquica donde se acepta la superioridad del este.